PRISIONEROS DEL TIEMPO

Midiendo  el tiempo perdido, en las manos que escurren la vida que habitan
intentando encarcelarlo en las arenas del reloj, prisionero de la vítrea clepsidra,
vendetta  fragua en su interior, y dando paso a una hora más,
resbalan por el cristal que las soporta al pasar…  Se comprime el prisionero,
absorbiendo al carcelero, creyéndose dueño aun por el momento.
Y mientras los charcos del tiempo se derraman sin quererlo,
desbordando sus torrentes en los anales eternos del universo,
se tornó el esclavo en amo, y el dueño se tradujo en siervo.
Quedándose  esclavizado de este modo, por su invento.
Nacieron así los durmientes zombies, habitantes del mundo,
y recodos del no tiempo.

Yolanda S. Jimenez